Entendiendo el rol del flujo sanguíneo en glaucoma
George L. Spaeth
Traducción: Dra. Andrea Cruzat, MD
Revisión Técnica: Dr. João F. Lopes, MD
Todos los médicos, incluyendo a los especialistas en glaucoma,
intentan descubrir las principales causas de la enfermedad de
un individuo. Sólo cuando estas causas han sido identificadas,
se puede comenzar un tratamiento adecuado.
Las personas con glaucoma sufren una especie de daño al
nervio óptico. Pero el hecho de saber que la causa del
glaucoma es el daño al nervio óptico, no es suficiente
información para el médico. Para iniciar un tratamiento
eficaz se requiere saber la razón por la que se produce
el daño del tejido, de modo que se pueda prevenir o disminuir.
El daño al nervio óptico
Vamos a considerar el daño al nervio óptico con
un poco de más detalle. Las verdaderas preguntas que deben
ser respondidas son, primero, las preguntas generales que se plantean
los investigadores: ¿Cuál es la naturaleza exacta
del daño al nervio óptico característico
en el glaucoma? y ¿Cuáles son las causas de aquel
daño?
Además, el especialista en glaucoma debe tratar de responder
las preguntas sobre cada paciente en particular: ¿Cuál
es la naturaleza exacta del daño al nervio óptico
en este individuo? y ¿Qué, específicamente,
ha causado aquel daño?
Desde luego, saber las respuestas de las primeras preguntas es
crucial para poder contestar las segundas, que son aún
más importantes. Esto quiere decir que la investigación
es vital para poder descubrir el mejor tratamiento para las personas
con glaucoma.
La historia de la investigación en glaucoma comenzó
hace aproximadamente 150 años, cuando Helmholtz inventó
un instrumento que permitió mirar adentro del ojo. Por
primera vez, los investigadores podían ver al interior
de ojos diagnosticados con la condición recién conocida
y definida como “glaucoma”. Lo que ellos vieron fue
que el nervio que nace del fondo del ojo hacia el cerebro, el
nervio óptico, estaba indiscutiblemente dañado.
Particularmente, la superficie del nervio, llamada “disco
óptico”, tenía una depresión parecida
a un tazón.
Dos teorías del daño al nervio óptico
Algunos sugirieron que la depresión observada estaba relacionada
con la presión del humor acuoso, el fluido del ojo que
lo mantiene firme para que pueda servir como un instrumento óptico.
Parecía razonable que si la presión del líquido
al interior del ojo era demasiado alta, podía matar directamente
a las neuronas ópticas, dejando esta depresión parecida
a un tazón en el nervio óptico, que le llamaron:
“excavado”.
Esta teoría continúa siendo la más popular.
Y la mayoría de los tratamientos en glaucoma tienen como
objetivo, de alguna u otra forma, disminuir la presión
dentro del ojo.
Hace mucho, sin embargo, otros investigadores propusieron que
no era la presión directa del humor acuoso sobre el nervio
óptico la que producía el daño. Ellos discutieron
que esta presión es un problema porque comprime los vasos
sanguíneos, reduciendo el flujo de sangre al nervio óptico.
Por la insuficiente sangre, las células mueren, y cuando
las células mueren, ellas desaparecen, dejando la característica
depresión del nervio óptico parecida a un tazón
o el nervio óptico excavado.
El papel del flujo sanguíneo en el daño
al nervio óptico
Ahora, por primera vez, la tecnología está ayudando
a los investigadores, incluyendo a aquellos de la Glaucoma Service
Foundation, a entender los principales mecanismos por los que
el nervio óptico se daña en los pacientes con glaucoma.
Esto es indudablemente uno de los campos más apasionantes
de investigación en oftalmología.
Durante los últimos 20 años, una gran cantidad
de investigadores han realizado extensos estudios, algunos de
los cuales han señalado que el espasmo de los vasos sanguíneos
que proporcionan la sangre al nervio óptico, puede ser
responsable del glaucoma en algunos pacientes. Algunos individuos,
como aquellos que sufren de migraña, están predispuestos
a este tipo de espasmo. Desde hace algunos años, se ha
sabido que los pacientes con migraña están predispuestos
al glaucoma “de tensión baja”, es decir que
el glaucoma se produce con presiones intraoculares normales o
incluso, más bajas que lo normal.
Otros han encontrado otras alteraciones específicas del
flujo sanguíneo en algunos pacientes con glaucoma. Por
ejemplo, se ha vuelto evidente que la presión arterial
es un factor importante en la determinación si el daño
del nervio óptico progresará en un ojo con glaucoma.
Recientemente, Alon Harris, un fisiólogo de la Universidad
de Indiana especialista en estudios de flujo sanguíneo,
que trabaja con uno de nuestros ex-fellows, Louis Cantor, y con
George Spaeth y Bob Sergott, responsable del laboratorio vascular
en el Wills Eye Hospital, están usando una nueva tecnología
que permite la visualización de los vasos sanguíneos
del ojo. Basado en esta tecnología, el Dr. Harris ha presentado
varios estudios que describen los cambios del flujo sanguíneo
en el nervio óptico de pacientes con glaucoma y, por primera
vez, ha reportado diferentes patrones de anormalidad del flujo
de sangre en los distintos tipos de glaucoma.
Los investigadores de la Fundación están activamente
estudiando este último tema. En la reunión anual
de la Asociación para la Investigación en Visión
y Oftalmología, la reunión anual más importante
para presentar investigaciones sobre el ojo, mostraron que la
disminución de la presión intraocular gracias a
la cirugía, mejora el flujo sanguíneo en algunos
pacientes con glaucoma. En otra publicación, relacionaron
la cantidad de daño en el nervio óptico de pacientes
con glaucoma con la cantidad de anormalidades en el flujo sanguíneo.
El Futuro
Mientras sepamos tan poco sobre la relación entre el flujo
sanguíneo en el ojo y el glaucoma, los investigadores tendrán
un largo camino por delante. Tanto nosotros como otros investigadores
estamos en una apasionante carrera para lograr entender los mecanismos
por los cuales el nervio óptico se daña en el glaucoma.
Una vez que esto se conozca, los médicos estarán
en una posición mucho mejor para ayudar a cada paciente.
En la medida que este nuevo conocimiento se sepa, veremos emocionantes
cambios causar mejoras significativas en el cuidado del paciente.
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