La cirugía de catarata y el paciente con glaucoma
Jeffrey Henderer, MD
Ken Parker, PhD
Traducción: Dra. Andrea Cruzat, MD
Revisión Técnica: Dr. João F. Lopes, MD
La catarata es una opacificación del cristalino, la lente
que está dentro del ojo, que ocurre como parte del proceso
normal de envejecimiento. Desde que existe la cirugía de
catarata moderna, en donde la catarata es quitada y reemplazada
por un lente intraocular de manera bastante segura y eficaz, la
decisión de operar es más fácil. Si la visión
de imágenes borrosas y los destellos de luz producidos
por una catarata impiden a una persona hacer sus actividades o
le limitan su vida normal, se recomienda la cirugía. La
catarata puede significar que una persona no pueda leer, conducir
su automóvil, jugar golf o coser. Otros pacientes se quejan
que el encandilamiento producido con la luz del sol limita drásticamente
sus actividades en el exterior. El mensaje es, que en la decisión
de operar la catarata, influyen tanto los síntomas que
el paciente sufre como la evaluación del médico
sobre el éxito en producir una mejoría de la visión.
Frente a un paciente con glaucoma que desarrolla una catarata,
esta decisión no es tan fácil, ya que depende de
la situación en que se encuentre su ojo:
- La cantidad de daño en el campo visual y en el nervio
óptico.
- El número de medicamentos antiglaucomatosos que el
paciente está usando previo a la cirugía.
- Si ya tiene una cirugía de glaucoma previa en ese
ojo.
- La presión intraocular antes de la cirugía.
- La presión intraocular que se desea obtener después
de la cirugía.
- La tolerancia del paciente a cada medicamento específico.
Básicamente, uno quiere realizar la cirugía de catarata
en el momento y de la forma en que la recuperación de la
visión sea la más segura, teniendo en cuenta la
naturaleza, la etapa y el modo en que está siendo tratado
el glaucoma.
Por lo tanto, la decisión también está influenciada
por las siguientes consideraciones generales:
Primero, la cirugía de catarata puede ser más
difícil en pacientes con glaucoma.
- Muchos tienen las pupilas pequeñas que no dilatan
bien, haciendo difícil para el cirujano de catarata poder
ver dentro del ojo. Las pupilas pueden ser pequeñas por
el uso de colirios como pilocarpina durante mucho tiempo, procedimientos
láser, o algunos tipos de inflamación.
- Algunos glaucomas se asocian al síndrome de exfoliación.
Esto quiere decir que su glaucoma se ha producido por los depósitos
de un material escamoso que obstruye el drenaje del ojo, causando
un aumento de la presión intraocular y daño a
las neuronas del ojo. Estas mismas escamas pueden debilitar
"las cuerdas" que sostienen el cristalino en su lugar,
haciendo que la lente "tambalee" durante la cirugía.
- Justamente porque la extracción de catarata puede ser
más difícil en el paciente con glaucoma, tanto
el paciente como el doctor deben esperar lo más posible
antes de operar, sin embargo, las cataratas muy avanzadas pueden
ser las más difíciles de extraer.
Segundo, la cirugía de catarata puede producir
problemas en algunos pacientes con glaucoma.
Por ejemplo, al continuar con algunos de los tratamientos de glaucoma,
como pilocarpina, Propine y Xalatan después de la cirugía
de catarata, éstos pueden causar problemas.
Tercero, en los pacientes que ya tienen una cirugía
de glaucoma, la cirugía de catarata puede inducir tal inflamación
que hace que la cirugía de glaucoma pierda su eficacia
o incluso falle.
Cuarto, la cirugía de glaucoma puede hacer que
una catarata progrese.
Quinto, la cirugía de catarata puede disminuir
la presión del ojo.
Entender la situación ocular individual del paciente junto
con estos principios generales puede ayudar al paciente y al doctor
a decidir qué producirá el mejor resultado visual:
(1) sólo la cirugía de catarata, (2) sólo
la cirugía de glaucoma, (3) realizar la cirugía
de catarata combinada con la cirugía de glaucoma.
Si la catarata le está produciendo a una persona
más problemas que el glaucoma, entonces la cirugía
de catarata sería la recomendada con la esperanza que la
presión ocular sea controlada con los mismos medicamentos
que se usaban antes de la cirugía. O, como se dijo anteriormente,
la cirugía de catarata puede producir una disminución
de la presión intraocular. Pero si, tal como se menciona
más arriba, el paciente está usando pilocarpina,
Propine o Xalatan, estos medicamentos pueden causar problemas
si se continúa su uso después de la cirugía
y, se puede requerir una cirugía de glaucoma después
de la extracción de catarata.
Si el glaucoma le está produciendo a la persona
más problemas que la catarata, entonces la cirugía
de glaucoma sería la recomendada. Pero como se señaló
anteriormente, en algunas cirugías de glaucoma la catarata
puede empeorar, adelantando la necesidad de la cirugía
de catarata. Y, también como se indica más arriba,
la extracción de catarata es más difícil
en los pacientes que tienen una cirugía de glaucoma previa,
pudiendo reducir la eficacia de aquella cirugía, requiriendo
retornar al uso de medicamentos para bajar la presión ocular.
En algunos pacientes, realizar una cirugía combinada
con extracción de la catarata al mismo tiempo que la cirugía
de glaucoma, puede ser lo mejor.
Posibles Ventajas:
Una cirugía puede ser exitosa tanto en la recuperación
de la pérdida de visión central producida por
la catarata como en bajar la presión intraocular y así
controlar la pérdida de visión periférica
producida por el glaucoma. De esta forma, se elimina el problema
del posible progreso de la catarata después de la cirugía
de glaucoma.
El control de la presión intraocular es habitualmente
mejor después de un procedimiento combinado que después
de la cirugía de catarata sola. De hecho, los pacientes
pueden reducir o incluso eliminar la necesidad de usar medicamentos
para el glaucoma después de la cirugía combinada
tal como después de una cirugía de glaucoma estándar.
La cirugía combinada es especialmente beneficiosa para
pacientes que tienen una catarata significativa y un glaucoma
refractario a los medicamentos.
Incluso también, para aquellos con un glaucoma bien controlado
con medicamentos, existe la posibilidad de reducir la necesidad
de medicamentos o prevenir problemas de presión después
de la cirugía.
Riesgos
- Riesgos habituales de la cirugía de glaucoma: filtración
externa o infección de la ampolla.
- Baja excesiva de la presión intraocular.
- Hinchazón de la retina y coroides.
- Es una cirugía un poco más larga y complicada.
Resumen
El manejo de la catarata en el paciente con glaucoma puede ser
muy difícil. La cirugía de catarata sola, o en combinación
con la cirugía de glaucoma, puede ofrecer ventajas importantes
a los pacientes, pero esto también implica riesgos significativos.
La opción depende muchísimo de la situación
individual del paciente.
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