Mitos en Glaucoma
Por George L. Spaeth
Traducción: Dra. Carolina Aravena, MD
Revisión Técnica: Dr. João França
Lopes, MD
Una de las razones por las que tantos pacientes con glaucoma
empeoran es que ellos tienen serios conceptos incorrectos acerca
del glaucoma. Aquí hay algunos de los más comunes.
Mito #1: La gente con glaucoma pierde la visión
periférica.
Es un concepto erróneo que los pacientes con glaucoma
pierden la visión periférica. “Visión
periférica” para la mayoría significa visión
extrema hacia los lados. Esto es, cuando una persona está
mirando hacia delante, significa la visión extrema hacia
el lado derecho e izquierdo. Pero ese tipo de visión de
los “lados” es, en efecto, la última parte
de la visión en ser perdida en la gente con glaucoma
En la mayoría de la gente, el daño inicial a la
visión es una perdida leve generalizada de la sensibilidad
al contraste. La primera área de visión que se pierde
está en el campo visual nasal, esto es, por ejemplo, para
el ojo derecho, la pérdida visual más precoz sería
tan solo un pequeño pedazo a la izquierda en el campo visual
al mirar hacia el frente. Dado que esta área de visión
es suplida por el ojo izquierdo, la pérdida generalmente
no es percibida hasta que la mayoría del campo se pierde
en un ojo o un área similar se daña en ambos ojos.
Mito #2: El Glaucoma es una condición bien definida
“Glaucoma” abarca tal variedad de diferentes condiciones
que la palabra en sí parece no tener sentido. Por ejemplo,
algunos pacientes con glaucoma pueden quedar totalmente ciegos
en un periodo de media hora. Otros pueden ser dañados por
el proceso glaucomatoso tan lentamente que aún después
de 20 años, no hay conciencia de alguna disminución
en la función visual.
Algunos tipos de glaucoma, como el común “glaucoma
primario de ángulo-abierto” casi siempre comprometen
ambos ojos, mientras que otros tipos, como el síndrome
de Chandler, nunca compromete ambos ojos.
Algunos tipos de glaucoma tienen una tendencia hereditaria tan
fuerte que el 50% de los miembros de una familia son proclives
a ser afectados, mientras otros no tienen ninguna tendencia familiar.
Decirle a un apersona que tiene “glaucoma” realmente
no le dice nada significativo. En vez de eso, el médico
debiera tratar de explicar lo mejor posible lo que el paciente
debiera esperar: “Usted tiene una condición que ya
ha causado un daño importante; si nada se hace, probablemente
empeorará dentro de los próximos tres o cuatro años,”
o: “Con su tipo de glaucoma usted probablemente no tendrá
ninguna molestia o ninguna otra pista de que está empeorando
hasta que el daño sea marcado. Entonces, usted requiere
que un especialista en glaucoma monitoree su condición.”
En resumen, no es el glaucoma el que es tratado, es la persona
la que necesita tratamiento, porque es el efecto de la enfermedad
en la persona la única consideración de importancia.
Mito #3: Las personas que tienen glaucoma tienen que
usar sus gotas por siempre
Es una idea errónea que una vez que las personas “inician
el uso de las gotas” deben usarlas por el resto de sus vidas.
Sin embargo, detrás de esa idea hay una verdad que frecuentemente
se aplica: específicamente, que la tendencia a empeorar
siempre está presente en muchos tipos de glaucoma y, por
lo tanto, la vigilancia puede ser necesaria por toda su vida.
En algunas personas, la necesidad de medicamentos para controlar
la presión intraocular puede desaparecer espontáneamente.
Si las gotas u otros medicamentos necesitan ser usados en forma
continua, no se debe a que la persona esté usando las gotas.
Más bien, esto se debe a que el problema del glaucoma subyacente
continúa existiendo y algunos recursos para manejarlo continúan
siendo necesarios.
Mito #4: La cirugía es apropiada sólo en
casos extremos.
La idea de que uno comienza con gotas débiles, progresa
a medicamentos más fuertes, y que solo como último
recurso se vuelve un candidato para cirugía es otro concepto
erróneo acerca del glaucoma.
Este concepto erróneo está relacionado a la variedad
de formas en que el glaucoma se presenta. Algunos tipos de glaucoma
son mejor tratados con cirugía desde el inicio. Por ejemplo,
la causa más común de glaucoma que ocurre en niños
usualmente responde bien a la cirugía, pero nunca responde
adecuadamente a los medicamentos.
Por otro lado, con ciertos tipos de glaucoma, es mejor evitar
la cirugía, porque el riesgo asociado a la cirugía
es mucho mayor que el daño potencial que podría
ocurrir si la cirugía no se realizara.
Mito #5: Podemos decir que el glaucoma está siendo
controlado o no, monitorizando el nivel de la presión intraocular
Es un concepto erróneo pensar que el control del glaucoma
es medido en términos de la presión intraocular.
Es cierto que el glaucoma involucra daño a los tejidos
del ojo, que es al menos parcialmente causado por presión
mayor a la que ojo puede tolerar.
Sin embargo, la gente puede volverse ciega incluso aunque su
presión intraocular sea constantemente tan baja como 12
mm Hg, mucho menor que el llamado nivel de presión “normal”.
Otros pueden mantener presiones de 25 mm Hg – mucho mayor
que lo “normal” – por muchos, muchos años
y nunca desarrollar daño alguno.
El control del glaucoma puede ser definido sólo en términos
de si hay o no aumento del daño. Cuando el daño
está aumentando, el glaucoma debe ser definido como “no
controlado”, sin importar la presión. Cuando el daño
no está aumentando, el glaucoma debe ser definido como
“controlado”, sin importar la presión.
Mito #6: Lo que el paciente con glaucoma hace, en realidad
no hace mucha diferencia
Un concepto erróneo particularmente trágico acerca
del glaucoma es que lo que el paciente hace realmente no hace
mucha diferencia. De hecho, como una persona lleva su vida es
probablemente el factor individual más importante que determina
si esa persona mantiene o no su visión.
Elegir un doctor competente es parte importante del manejo, como
lo es ayudar al doctor a hacer su trabajo competentemente. El
paciente es realmente el socio mayor y el medico el socio menor.
El paciente tiene la responsabilidad de estar alerta de cómo
él o ella se encuentra, desde el punto de vista de salud
general, calidad de vida, y función visual, y de pasar
esa información a su médico. El médico tiene
la responsabilidad de escuchar, entender y sacar las conclusiones
apropiadas.
Los pacientes son responsables de educarse, usando al medico
para ayudarlos en este proceso. Mientras más sabe el paciente,
mejor es.
Un ejemplo importante es la conciencia del paciente de que la
salud general afecta significativamente el curso del daño
del glaucoma. Por ejemplo, para ayudar a mantener la visión,
la persona con sobrepeso debe perder peso y la persona sedentaria
debe hacer ejercicio.
Talvez la cosa mas importante a entender acerca del glaucoma
es que cada caso es diferente y que el mayor éxito en términos
de mantener la calidad de vida relacionada a la visión
ocurre cuando el paciente individual toma la responsabilidad de
su propio bienestar y trabaja con buen conocimiento, un medico
competente, quien realmente escucha y se preocupa por la persona
como un individuo.
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