Algunos medicamentos pueden dañar al paciente con glaucoma
Por George L Spaeth, MD
Traducción: Dra. Carolina Aravena, MD
Revisión Técnica: Dr. João F. Lopes, MD
Tres clases de medicamentos pueden ser dañinos para los
individuos que tienen glaucoma o están predispuestos a
tenerlo: primero, cortisona o drogas similares a la cortisona,
segundo, drogas que bajan la presión arterial o afectan
el flujo sanguíneo, y tercero, drogas que dilatan la pupila.
La palabra “poder” es muy importante aquí,
ya que el riesgo supuesto varía dependiendo de la droga,
cómo la droga es usada, el tipo de glaucoma y el individuo
involucrado.
Cortisona
Una clase importante de medicamentos de potencial preocupación
para los pacientes con glaucoma es la cortisona; es el nombre
genérico para las hormonas y drogas fabricadas para imitar
las hormonas adrenales producidas por la glándula adrenal.
Muchas drogas similares a la cortisona son ampliamente usadas
para tratar una variedad de condiciones como el asma, hiedra venenosa,
artritis, y otras condiciones inflamatorias.
Cuando estos agentes se aplican a la piel, son tomados oralmente
o por inyecciones, usualmente suponen un pequeño riesgo
para la gente con glaucoma. Ya que el grado de aumento de la presión
intraocular es usualmente leve y la duración del tratamiento
con estos medicamentos es usualmente breve; la mayoría
de la gente con glaucoma no requiere ver a su oftalmólogo
o revisar su presión intraocular simplemente porque están
usando estos productos por un corto período.
En contraste, si el glaucoma de una persona está instable
o avanzado, de manera que cualquier aumento de presión
puede ser dañino, o si el tratamiento con productos de
cortisona dura más de un mes (como puede ser cuando son
usados para tratar el asma o problemas crónicos a la piel)
los individuos con glaucoma debieran asegurarse de informar a
su oftalmólogo de que están usando estos productos.
El peligro potencial de la cortisona para los pacientes con glaucoma
es mayor cuando es usada en la forma de gotas para los ojos. Las
personas con muchos tipos de glaucoma, más importantemente
el tipo más común, el glaucoma primario de ángulo
abierto, pueden dañarse seriamente por colirios de cortisona.
Alrededor de un tercio de estos pacientes con glaucoma desarrollarán
un aumento en la presión intraocular en respuesta a las
gotas para los ojos de cortisona usadas cuatro veces al día
por un mes.
Este tipo de respuesta de la presión a las gotas para
los ojos ocurre lentamente. En la mayoría de los casos
las gotas dañinas necesitan ser usadas por alrededor un
mes antes de afectar significativamente la presión intraocular.
Las gotas para los ojos de cortisona debieran ser usadas con apropiado
cuidado por todos, pero especialmente en aquellos con glaucoma
primario de ángulo abierto o con predisposición
al glaucoma primario de ángulo abierto.
Un problema también puede presentarse en aquellos que
han sido sometidos a un “procedimiento de filtración”
una operación en la cual un nuevo drenaje es hecho en la
pared del ojo para permitir la salida del fluido de la parte anterior
del ojo (el humor acuoso), reduciendo así la presión
intraocular. Usar colirios de cortisona por un mes o más
después de la cirugía es esencial para el éxito
de la operación ya que ayudan a prevenir la cicatrización
de los tejidos afectados. Si estos tejidos cicatrizan; como normalmente
lo harían, se cerraría el drenaje creado quirúrgicamente.
La cortisona tiende a prevenir que esto ocurra.
Sin embargo; si la cirugía falla a pesar del uso de cortisona,
y el fluido no puede salir del ojo, entonces las gotas de cortisona
pueden realmente tener un efecto dañino, al causar un aumento
de la presión. Una de las razones de porque los oftalmólogos
necesitan examinar periódicamente los pacientes después
de una cirugía de glaucoma es evaluar la necesidad y seguridad
de las gotas de cortisona, y ajustar su uso apropiadamente a cada
paciente.
Medicamentos usados para bajar la presión arterial
Algunas veces el daño por glaucoma puede desarrollarse
si el nervio óptico es privado de la nutrición que
necesita, llevando a las células nerviosas a la muerte.
En las personas con glaucoma, bajas bruscas de la presión
arterial pueden, por ejemplo, privar al nervio óptico de
la irrigación requerida, disminuyendo la nutrición
del nervio, y causando daño al nervio óptico.
Como señalamos, medicamentos tomados para reducir la presión
arterial pueden causar problemas a la gente con glaucoma. Así,
es recomendable para los pacientes con glaucoma tratar de controlar
su presión arterial a través de medidas no farmacológicas
como adelgazar y hacer ejercicio. Por supuesto, tener presión
arterial normal es esencial para una buena salud, y si tales modificaciones
del estilo de vida no son efectivas, los medicamentos pueden ser
debidamente apropiados.
En cualquier caso, los pacientes con glaucoma debieran informar
a su médico tratante que tienen glaucoma, ya que algunos
doctores pueden no estar completamente concientes del peligro
de bajar precipitosamente la presión arterial en el paciente
con glaucoma.
Consecuentemente, es apropiado para un paciente con glaucoma
severo que es aconsejado a tomar medicamentos para la hipertensión
arterial decir algo como, “Doctor; Sé que necesito
bajar mi presión arterial, pero espero que pueda ser hecho
de una manera que no vaya a empeorar mi glaucoma.”
No son sólo medicamentos que afectan la presión
arterial los que importan. Cualquier cosa que prive al nervio
de nutrición puede hacer el glaucoma avanzar más
rápidamente. Así, la nutrición, la viscosidad
o “grosor” de la sangre, anemia, y otros factores
pueden afectar el progreso del daño por glaucoma.
Drogas que dilatan la pupila
Un gran número de drogas puede causar un aumento o “dilatación”
de la pupila. Drogas que contienen atropina o productos parecidos
a la atropina, agentes frecuentemente usados en remedios para
el resfriado y medicamentos para aliviar los síntomas de
problemas estomacales, pueden causar la dilatación de la
pupila, incluso tomados oralmente. Muchas de las drogas que son
usadas para cambiar el humor y estado emocional de las personas,
así como muchos de los llamados “tranquilizantes”,
también pueden tener este efecto. Recordar que el fluido
está constantemente circulando hacía adentro y fuera
del ojo. Si la salida del fluido hacia fuera del ojo es bloqueada
la presión dentro del ojo se eleva. Si la región
donde la salida ocurre se estrecha, entonces, los canales de salida
pueden ser bloqueados por el iris cuando la pupila se agranda.
Así, las personas con “ángulos de la cámara
anterior estrechos” están en riesgo de desarrollar
presión intraocular elevada cuando sus pupilas aumentan,
como puede ocurrir en la oscuridad o cuando usan gotas para los
ojos o toman medicamentos que dilatan la pupila.
Ya que dilatar la pupila puede causar una crisis de glaucoma
por “cierre angular”, la Food and Drug Administration
(Administración de Alimentos y Drogas) solicita a los fabricantes
de drogas etiquetar estos medicamentos con una advertencia de
que no debieran ser usados por personas con glaucoma. Sin embargo,
sólo alrededor de una vez por año la mayoría
de los especialistas en glaucoma ven un paciente cuya crisis de
cierre angular parece haber sido gatillada por tomar remedios
para el resfriado o algún otro medicamento que dilata la
pupila.
El riesgo dado para personas con el tipo más común
de glaucoma en los Estados Unidos, el glaucoma primario de ángulo
abierto, por medicamentos que dilatan la pupila es extremadamente
bajo. Tampoco es de importancia para aquellos, que habiendo sido
diagnosticados de ángulo estrecho o glaucoma por cierre
angular, se les ha realizado un agujero en su iris (una iridotomía
periférica). Esta iridotomía, la que es hecha con
láser o quirúrgicamente, elimina el problema permanentemente.
Una vez que los individuos con ángulo estrecho o glaucoma
por cierre angular tienen una iridotomía, dilatar la pupila
no cerrará en ángulo.
Así los comentarios insertos en los paquetes de que las
personas con glaucoma debieran ser cuidadosas en el uso de ciertas
drogas nunca se aplican a todo aquel que ha sido diagnosticado
con el tipo de glaucoma más común, glaucoma primario
de ángulo abierto. Aquellos quienes realmente están
en riesgo de empeorar por tales drogas son las personas que tienen
un ángulo de cámara anterior estrecho pero no lo
saben y no han sido tratados para esto.
Resumen
Los pacientes con glaucoma, entonces, debieran estar alertas a
los potenciales problemas de:
- Gotas para los ojos de cortisona usadas por más de
3 semanas
- Productos de cortisona sistémicos en personas con
daño severo por glaucoma
- Medicamentos o tratamientos que causen una brusca y marcada
baja de la presión arterial
- Medicamentos que dilaten la pupila en una persona que tiene
un ángulo de cámara
- nterior estrecho y no han tenido una iridotomía periférica
u otro tratamiento apropiado para el ángulo estrecho
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