Neuroprotección: ayuda para el paciente con glaucoma
Traducción: Dra. Andrea Cruzat, MD
Revisión Técnica: Dr. João F. Lopes, MD
Los pacientes con glaucoma pueden perder su visión. En
algunos casos es porque el glaucoma ya está muy avanzado
en el momento de ser descubierto. En otras personas el glaucoma
empeora porque no se cuidan adecuadamente, y hay otros pacientes
en los que su médico no se preocupa lo suficiente y su
glaucoma se deteriora. Alrededor de un tercio de los pacientes
con el tipo más común de glaucoma, el glaucoma idiopático
de ángulo abierto, pierden visión incluso bajo el
cuidado de los médicos más expertos y con el cuidado
adecuado. ¿Cómo puede ser?
¿Por qué algunos pacientes con glaucoma empeoran?
Una de las razones por las que algunos pacientes que creyeron
tener glaucoma empeoran, es porque de hecho ellos realmente no
tienen glaucoma. Los diagnósticos no siempre pueden ser
hechos con una exactitud del 100%, y a veces, una condición
puede parecerse al glaucoma, pero no ser glaucoma.
A veces una persona puede tener glaucoma y además desarrollar
otra enfermedad que causa un daño parecido al glaucoma
y pasa inadvertida porque la atención del médico
y el paciente está dirigida hacia el glaucoma, condición
que ambos saben que el paciente tiene.
Ya que aún no es posible determinar cuál es el
nivel correcto de presión intraocular que prevendrá
el daño en cada paciente, a veces el tratamiento es demasiado
enérgico, y puede causar problemas. Otras veces, el tratamiento
no es lo suficientemente potente y el glaucoma empeora, por lo
que se debe iniciar un tratamiento más vigoroso.
Es también probable que haya algunos tipos de glaucomas
en los que el nervio óptico se ha deteriorado tanto que
el daño continúa con presiones intraoculares muy
bajas, incluso hasta tan bajas como 8 mmHg, lo que en personas
sin glaucoma es considerado un valor absolutamente normal.
¿Existe algún modo más eficaz de impedir
el deterioro en los pacientes con glaucoma?
Aún no está demostrado, pero se está estudiando.
Por todos los motivos mencionados anteriormente y también
por otros, algunos pacientes con glaucoma empeoran. Esto es desalentador.
Por consiguiente, además de disminuir la presión
intraocular, se han estudiado otros métodos para ver si
es posible prevenir el deterioro de las personas con glaucoma.
Neuroprotección
Las personas con glaucoma pierden visión debido al daño
de las neuronas que se encuentran dentro del ojo, llamadas células
ganglionares. Estas neuronas envían impulsos eléctricos
desde la retina hacia el cerebro, por lo tanto, tendría
sentido tratar de proteger a estas células del daño.
En el actual tratamiento para el glaucoma, que consiste en bajar
la presión intraocular, se intenta proteger a las células
ganglionares del daño que sufren cuando la presión
dentro del ojo está alta. Pero quizás hay otros
modos de proteger estas células. La idea de proteger las
neuronas del ojo ó células ganglionares, tratamiento
denominado neuroprotección, es una idea antigua que fue
intentada por médicos en el pasado como Bernardo Becker
en la Universidad de Washington en St. Louis. Recientemente la
idea ha ido surgiendo otra vez, como consecuencia de muchos nuevos
descubrimientos en genética, neurobiología, y farmacología.
Pero antes de ir más lejos, el lector debe saber que, hasta
el momento, no hay ninguna prueba de que exista algún otro
modo de proteger los nervios ópticos de los pacientes con
glaucoma, más que disminuir la presión dentro del
ojo. Sin embargo, cualquier otro tratamiento, además de
bajar la presión intraocular la cantidad adecuada, es apropiado
intentarlo, pero no debe reemplazar la terapia convencional.
¿Por qué se mueren las neuronas?
Las neuronas, son células que trabajan como verdaderas
fábricas. Ellas necesitan combustible e instrumentos para
utilizar el combustible, producen desechos y necesitan eliminarlos,
y además deben tener la integridad estructural para sobrevivir.
Las células ganglionares, que son neuronas de la retina,
necesitan azúcar, oxígeno y factores de crecimiento
neuronales para conservarse. Ellas pueden ser envenenadas por
sus propios desechos, como los ácidos que se producen de
azúcares y grasas que se queman, y el amoníaco que
se origina del metabolismo de las proteínas.
La pared de la célula debe estar intacta, y debe funcionar
para dejar entrar aquellos elementos que requiere para vivir e
impedir la entrada de cosas que no necesita. Existen sustancias
que son esenciales para el funcionamiento de las células
pero que en exceso, pueden ser mortales. Una sustancia de especial
interés en glaucoma es el glutamato, indispensable para
la actividad de la célula, pero su abundancia puede ser
tóxica. Por ejemplo, para entenderlo en otras células
del cuerpo: el calcio es necesario para que el corazón
bombee correctamente y para el desarrollo de los huesos, pero
cuando la membrana de la célula se lesiona y permite que
el calcio ingrese en forma masiva a ella, la célula rápidamente
muere. Algunas sustancias excitan a las células en forma
positiva, pero cuando se encuentran en exceso, literalmente pueden
excitar a las células hasta la muerte. Muchos genes diferentes
controlan el modo en que todos estos procesos ocurren, ya sea
de manera normal o anormal, y ellos pueden ser cambiados y modificados
según el ambiente en la cual la célula se encuentra.
El uso de medicamentos que impiden la muerte de las neuronas
El objetivo de estos medicamentos es bloquear los mecanismos
que provocan la muerte de las células neuronales o fortalecer
la vida de estas células. Por ejemplo, algunos de los agentes
que se usan para el tratamiento de la hipertensión arterial,
como “Procardia” (nifedipino) o nimodipino, estabilizan
la membrana de la célula e impiden la entrada de exceso
de calcio a la célula. Estos “bloqueadores de canales
de calcio” han sido estudiados extensamente en glaucoma.
Kitazawa, un destacado investigador en Japón, es un convencido
que pueden ayudar a prevenir el daño en algunos pacientes
con glaucoma, sobre todo en aquellos en que el daño ocurre
con presiones intraoculares bajas. Otros médicos, incluyendo
aquellos del Wills Eye Hospital, no están seguros que esto
sea una afirmación correcta. Los bloqueadores de canales
de calcio tienen múltiples efectos secundarios, incluyendo
la baja de la presión arterial, que podría causar
una disminución de la llegada de sangre al ojo, provocando
un daño mayor. Además, no se ha podido comprobar
un real efecto beneficioso.
La protección de los nervios podría ser beneficiosa
en muchas otras condiciones además del glaucoma. Sin embargo,
tampoco se han logrado demostrar beneficios en otras áreas.
Podríamos nombrar como excepción, la enfermedad
de Lou Gehrig (esclerosis lateral amiotrófica) que es una
rara condición en la que hay una pérdida gradual
de la función de los nervios que mueven los músculos;
algunos individuos con esta enfermedad se han vistos beneficiados
al ser tratados con un agente neuroprotector. Sin embargo, además
de esta única condición, la neuroprotección
es más bien una promesa que un tratamiento comprobado y
actual.
Es muy interesante destacar, que dos medicamentos que actualmente
se usan en glaucoma como hipotensores, han demostrado tener un
efecto neuroprotector en algunos experimentos. Sin embargo, esto
no significa que se haya demostrado un efecto neuroprotector en
los pacientes con glaucoma. Pero en algunos casos experimentales,
tanto betaxolol (Betoptic) como brimonidina (Alphagan), han demostrado
limitar el daño en neuronas. Además, existen tres
estudios que han sugerido que los pacientes con glaucoma que son
tratados con betaxolol, tienen una mayor preservación del
campo visual que lo esperado para la baja de presión ocular
obtenida. Sin embargo, estos son estudios preliminares y aún
no concluyentes.
Una vida sana nos aporta neuroprotección
Hay varias otras formas de conseguir neuroprotección,
algunas las sugerimos previamente en la relación que existe
entre la forma de vivir y el glaucoma. Es recomendable vivir de
un modo sano para tener la mejor salud posible. Ciertamente, una
buena salud general es neuroprotectora.
Por ejemplo, el alcohol es sumamente tóxico para las células.
Es por eso que el alcohol es utilizado como un agente antiséptico
para matar bacterias. La sensibilidad frente a la toxicidad del
alcohol varía de persona a persona. En muchos individuos
pequeñas cantidades de alcohol parecen ser toleradas sin
ningún efecto dañino. Pero para otras personas,
sobre todo aquellas de descendencia Asiática, mínimas
cantidades de alcohol son perjudiciales; no obstante, para todos,
grandes cantidades de alcohol son devastadoras para el bienestar
del cuerpo.
Del mismo modo, por ejemplo, altos grados de desnutrición,
sobre todo la carencia de vitamina B, causa severas enfermedades
neurológicas. Esto no significa que tomar grandes cantidades,
como “megadosis” de sustancias nutritivas o de vitamina
B, sea sano. En realidad, las cantidades en exceso de casi todas
las sustancias nutritivas, incluyendo grandes cantidades de vitamina
B, causan enfermedades.
La lección para llevarse a casa
Existe un gran interés en el campo de la medicina y del
glaucoma en encontrar modos de proteger las neuronas. El único
modo probado de prevenir la progresión del daño
en el glaucoma es reduciendo la presión intraocular. Evitar
los agentes tóxicos, preocuparse por el bienestar del cuerpo
y del espíritu es bueno para el corazón y el alma
y probablemente también será de ayuda para el glaucoma.
Cada medicamento y cada tratamiento tienen efectos secundarios,
algunos de los cuales pueden ser graves o hasta fatales, y esto
incluye también a los “agentes neuroprotectores”.
Por lo tanto, al iniciar algún tratamiento debe considerarse
y estudiar en forma cuidadosa los potenciales riesgos y ventajas.
En el futuro, la neuroprotección puede llegar a ser una
parte importante del tratamiento para el glaucoma. Actualmente,
los tratamientos que suponen ser “neuroprotectores”
son “espejos” que reflejan la esperanza del investigador
o la desesperación del paciente, por lo que, deberían
ser usados con la conciencia que aún están en etapa
de investigación y, en consecuencia, que pueden producir
también problemas.
En cambio, estar en forma físicamente, emocionalmente,
y espiritualmente es probablemente más beneficioso para
los nervios, y, desde luego, no tiene ningún efecto secundario.
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